jueves, 20 de marzo de 2014

ESPAÑOLES SINGULARES. DE ALBAÑIL A GENERAL. CIPRIANO MERA

Su calle, donde quiso siempre regresar para abrazar a su anciano padre, madre y hermanas, tenía el mismo nombre de la famosa batalla de Lepanto, en el TetuÁn de las Victorias, aquel barrio del entonces extrarradio del Madrid obrero de Cuatro Caminos, de finales del siglo XIX. En el seno de una familia numerosa, como tantas de aquella época de calles sin asfalto, polvorientas Y mugrientas; de casas encaladas y de modesta cubierta de tejas árabes y canalones de zinc. Desde muy niño, con el hatillo de las lentejas o el cocido, un pañuelo a modo de turbante y anudado en la cabeza, tuvo que dar sus primeros pasos en la obra, tras el padre. Allí, con la pala o el palustre, empezaría su iniciación laboral y la dura tarea. Su progenitor lo afilió temprano al sindicato de obreros de la construcción, donde empezó a conocer la lucha obrera en una sociedad cuando los caciques explotaban inmisericordes al trabajador, ayudados por la Guardia Civil y la bendición de la Iglesia, como de una monarquía ciega y sorda a las necesidades de su pueblo andrajoso y miserable. Descubrió que sus ideales estaban más cercanos de las utopías y las esperanzas sociales del anarquismo ibérico, representado en aquellos años por la FAI y en especial por la CNT. Conocerá al gran luchador cenetista Durruti y se iniciará en las luchas y las primeras huelgas en Zaragoza, donde acude como destacado integrante de este sindicato. El 17 de Agosto de 1936, se encuentra encarcelado en la cárcel Modelo de Madrid, como miembro destacado del comité de huelga de la construcción de Madrid. Liberado, acudirá de inmediato a defender la libertad frente a la agresión de los militares, alzados contra la República. Es en esta hora aciaga de España, cuando Cipriano Mera Sanz, de estatura pequeña y de figura poco agraciada, tomará las armas y escribirá una de las páginas más gloriosas de los españoles, como un día hicieran los Héroes del Dos de mayo frente a los franceses. Como simple miliciano, recogerá todo el frente del Centro de la península y con su arrojo, sus dotes de mando y su inteligencia, logrará alcanzar el grado de Coronel. Sus méritos fueron mantener a raya a las tropas de Franco en su afán de conquistar rápidamente Madrid, ciudad a la que regresa desde Tarancón para ponerse a disposición del general Miaja, responsable de su defensa, y que logrará que nunca llegue a sufrir derrota alguna. Su más destacada batalla fue frente al ejército de "macarronis" italianos, como se les llamaba al ejército de CTV que envió Mussolini al frente de Guadalajara. Como comandante de la 14 División del ejército popular, pasó a mandar a la IV División que se encargó de contener a las tropas del Generalísimo en todo el centro de la Península, desde Guadalajara hasta Cuenca. Se opuso a Negrín y los comunistas junto al general Segismundo Casado, para evitar mayores derramamientos de sangre ya la destrucción de su amada Madrid. Derrotando a los comunistas que se opusieron al levantamiento del Consejo Nacional de Defensa que también presidía Besteiro. Con la entrega de Madrid al general Franco, el 28 de Marzo huye a orán, donde los franceses lo apresarán y lo encerrarán en un campo de concentración. Se evade y logra llegar a Casablanca. Después de enormes peripecias y de enormes muestras de generosidad y fraternidad con sus compañeros de presidio e inmigración, la Francia de Vichy, quienes gobernaban también en las colonias francesas, lo apresan y lo entregan a Franco para ser juzgado. Condenado a muerte, es indultado. Se exiliará en Francia, donde ejercerá de albañil hasta su muerte. Su compañera Teresa, sufrió abnegadamente la desinteresada lucha por las aspiraciones de igualdad y fraternidad de Cipriano, a pesar de que en la misérrima Madrid, donde se alimentaban con las píldoras de resistencia de Negrín y después con las cartillas de racionamiento de Franco, tuvo que enterrar en la soledad al hijo de ambos, Sergio y allá por el año 47, cruzar los Pirineos con su hijo Floreal descalzo, huyendo del Dictador. Cipriano Mera aprendió a escribir y leer a la edad de 26 años, sin embargo su enorme personalidad y su capacidad de liderazgo le hicieron merecer el respeto de los militares profesionales y alcanzar los mayores grados del ejército miliciano español. Siempre fue fiel a sus principios y se vió obligado a empuñar las armas contra sus deseos, pero obligado por las circunstancia y con el ánimo de defender la democracia. Por sus manos pasaron tesoros que siempre cuidó de entregar al Estado. A su muerte, ni siquiera sus nietos, que no hablan español, tenían conocimiento del pasado de su abuelo y en un maletín que abandonara el general italiano derrotado, único trofeo que se permitió conservar con él tras quemar el contenido del propietario, el vergonzante general italiano Bergonzoli, se encontraron órdenes de su mando, planos y movimientos de su ejército. Si estos hombres modestos alcanzaron el generalato y supieron tener a raya a todo un ejército invasor de nazis y fascistas, que habrían alcanzado para España si se les hubiera dado otras oportunidades que no las de la miseria, el oprobio o la emigración, para simplemente alimentarse, ni siquiera para mejorar su condición humana. NUnca se ensañó con ningún adversario, ni siquiera con aquel carcelero que en sus primeros encarcelamientos como huelguista le moliera a golpes, el mismo con quien se encontró en el frente y a quien le salvó la vida. Volvieron a encontrarse una vez más en la cárcel Porlier, a su vuelta a Madrid como encauzado por Franco, y este carcelero, no tuvo más remedio que ponerse a sus órdenes. En su unidad de combate contó con un monárquico, a quien lo único que le pedía era que hiciera su trabajo de fortificaciones con profesionalidad y que siempre respetó, a pesar de cuantos le pedían que no lo hiciera por su ascendencia política. A los únicos que trató con desprecio fue a los comunistas, por entender que estaban dirigidos por Moscú y que vinieron a España a poner a prueba su armamento, importándoles muy poco el sufrimiento del pueblo español.

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