LA DEFENSA DE MADRID, DE MANUEL CHAVES NOGALES
El gran periodista sevillano y
enamorado de Madrid, como tantos andaluces que hemos tenido la fortuna de vivir
allí un tiempo, Manuel Chaves Nogales, republicano, amigo de Azaña y a quien la
rebelión de julio de 1936 le pilló en la villa del Oso y el Madroño, nos relata
la gran tragedia que sufriera la capital de España ante el asedio a que fue
sometida por las tropas de los rebeldes frente a la República, sobre todo a
partir del momento en que el Presidente de Gobierno socialista, Largo Caballero,
un 6 de noviembre de 1936, dejando dos sobres a los generales Poas y Miaja,
para que sólo fueran abiertos un día después, a lo que ambos militares adictos
no hicieron caso, percatándose que con la precipitación de la huida, su
contenido no correspondía para quien iba dirigido.
De 4 a 5 de la tarde, desde el
cerro de los Ángeles, las tropas sublevadas bombardeaban diariamente la Gran
Vía, por lo que los madrileños, jocosamente, llamaban la hora del té.
El general Miaja nombrado por
Largo Caballero como el responsable de la defensa de Madrid, desde los bajos
del edificio de Hacienda en la calle Mayor, aquel edificio que levantara Carlos
III, organizará la defensa en un “No pasarán” que logrará detener lo que
parecía que iba a ser una toma rápida de la ciudad de Madrid tras el
levantamiento militar el 18 de julio de 1936, y que el general Casado entregará
un martes 8 de abril, a las 9 de la mañana, en una nota leída en la radio que
casi nadie entiende: “Madrid hace su rendición” y una bandera blanca empieza a
ondear en el palacio de la prensa.
Han sido cuatro años de
sufrimiento para el millón de habitantes, que no tenían qué comer, sufrían
continuos bombardeos o eran objeto de paseos, las checas y el terror, aún así
han defendido su ciudad, mientras en otros lugares de España, como Bilbao y
Barcelona, ya se habían entregado al enemigo, incluso pasándose a sus filas con
todos los pertrechos, como ocurrió con los vascos en el “frente de hierro”.
También sabremos de las
frecuentes disputas entre anarquistas y comunistas, que irán minando esa
defensa de Madrid.
Libro con bellas ilustraciones
de Jesús Helguera y prólogo del escritor Antonio Muñoz Molina.

No hay comentarios:
Publicar un comentario