miércoles, 4 de febrero de 2026

EL GALGUERO, LA NUEVA APUESTA DEL MINISTRO ESPAÑOL DE TRANSPORTE, ÓSCAR PUENTE

 


EL GALGUERO, LA NUEVA SOLUCIÓN HALLADA POR EL MINISTRO DE TRANSPORTES PARA HACER MÁS SEGURO EL TRÁFICO FERROVIARIO

El accidente ferroviario del AVE, acaecido en las cercanías del pueblo cordobés de Adamuz, el pasado día 18 de enero de 2026, cuando el ínclito y esclarecido Ministro de Transportes y Movilidad sostenible, el pucelano Óscar Puente, días antes manifestaba a los cuatro vientos y a todo el que quisiera oírle, que la seguridad del sistema ferroviario español era de RIESGO CERO y EL MEJOR DE LA HISTORIA, a pesar de las numerosas incidencias y retrasos que venían produciéndose desde que él tomara posesión de su cartera ministerial, haría pensar, ahora que el AVE transita a la velocidad de los primeros trenes por nuestra península, que impulsaran Miguel Biada, Barcelona-Mataró, y el Marqués de Salamanca, la línea Madrid-Aranjuez,  llamado el “tren de la fresa”, en época de Isabel II (¡ya ha llovido!), que el susodicho y peculiar Ministro castellano, exuberante en su buen hablar y mucho mentir, que lo que debiera volver a incorporar a Adif y Renfe, en vez de las amantes de su predecesor Ábalos, debiera ser el galguero, aquel heroico, esforzado y antediluviano empleado humildísimo del ferrocarril, quien con su cuerpo se convertía en un importantísimo instrumento de frenada. ¡Una pieza más del tren, vamos!

Este superviviente de los primeros ferrocarriles, propensos a atentados anarquistas, al menos evitaría más muertes y podría dar aviso de las deformaciones en las vías, evitando así males mayores.

Eso sí, tendría que tener vista de lince y ser fornido, lo que podría convertir a los solicitantes de empleo y ascensos en el PSOE o a los 900.000 inmigrantes en situación irregular que pronto libremente correrán nuestras calles, en eficientes servidores de su empleador.

De este modo, Óscar Puente, el PSOE y el mismo Pedro Sánchez, lograban la total y ansiada seguridad del transporte ferroviario, el pleno empleo y el voto favorable y rehén de esos nuevos afiliados a la S.S. ¡Ahí es nada!

Cierto es que ya no podría presumir el Ministro del ramo y sus satélites, de un AVE que iba a alcanzar próximamente los 350 km/h en el trayecto Madrid-Barcelona, pero al menos, ya no sería señalado culpable de la muerte de un mayor número de compatriotas y reprobado por sus mismos  socios, siempre receptores de buenas dádivas.

En el próximo Consejo de Ministros, con la sala rebosante de espoliques, correveidiles, pesebristas y zopencos, la propuesta del galguero seguro que cuenta con los votos de los comunistas, populistas y, a no dudar, de los mismos socialistas.

Y aun cuando alguno pueda morir aplastado, hasta tanto no haya presupuestos generales para jubilar a los trenes viejos, cualquiera de esos aspirantes al puesto sabrá que sus familiares estarán cubiertos por la S.S,  indemnizados con la misma presteza que los damnificados por el volcán de La Palma, además de tener sus familiares preferencia con la sustitución, una nueva oportunidad para el “efecto llamada” y para que Irene Montero, desde su palacete de Galapagar, vea más fácil el “reemplazo” social de los fachas por gente china, negra, marrona. Y que mejor con el oficio proletario de galgueros, además de asegurar la vida de los viajeros al tren,... paso a paso.

 

¡Acaso con Pedro Sánchez y su camarilla, España no ha tomado conciencia de su atraso!

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