viernes, 11 de septiembre de 2026

 


       ESPAÑA NEGRA. DARÍO DE REGOYOS Y ÉMILE VERHAEREN

Allá por el año 1888, el pintor español Darío Regoyos Valdés (Ribadesella, Asturias, 1857-1913) y el poeta belga Émile Verhaeren, su amigo, deciden hacer un viaje por la península ibérica, aunque en este libreto Regoyos nos cuente que pasaron más tiempo por el Cantábrico y Zaragoza.

Tras cruzar la frontera con Francia, se detuvieron en San Sebastián y recorrieron un buen puñado de pueblos vascos, donde el arresku, o baile local con un pífano y un tamboril y dos bailarines que en el aire entrecruzan sus piernas, ataviados con alpargatas, atadas a las pantorrillas y éstas vestidas con medias blancas, pantalón negro, apretado algo más abajo de las rodillas, camisa blanca, chaleco negro abierto y coronados con una boina negra, eran la fauna local que animaban las fiestas delante de la iglesia y de las innumerables capillas y de la religiosidad allí presente. Donde el luto y lo negro todo lo ocupaba.

La vestimenta de las mujeres en toda la cornisa cántabra era negra, como también por Aragón y con un aire de entierro y constante presencia de la muerte, a cuyas funerarias gustará visitar Verhaeren, pues se ve sorprendido con la enorme variedad de féretros y el estado de los camposantos, especialmente el de Zaragoza, cuando en Bélgica la muerte era casi tabú.

Darío Regoyos, además de ilustrar a Verhaeren y no sorprenderse, como sí su amigo, constata que Émile dará el nombre de España negra a cuanto ve: mujeres enlutadas mariscando, viudas de negro rezando, procesiones interminables subiendo a la cumbre del Cabo Machichaco,  donde está la ermita, disciplinantes hasta hacerse sangre en la espalda.

Gitanos, ciegos, matarifes tras una corrida de toros, paseo del viático, día de Difuntos y las piedras del Escorial, o las murallas de Ávila, jesuitas en Tolosa con su teja, y una sociedad cercana al desastre, como así sucedió años después, en 1898, donde los caminos son en su mayoría empedrados, las carretas, las mulas y los bueyes los medios de tiro y la constante manifestación beata, sobre todo en Vascongadas, sin que la fiesta de San Fermín en Pamplona, los toros camino del encierro,  y los chiquillos persiguiéndolos y apedreándolos, anuncien la enorme publicidad y derroteros que otros escritores, esta vez venidos de más allá del “charco”, le darán a Pampelune, nombre que sirve a Verhaeren para unir la luna y Pamplona, mientras Regoyos sigue con sus dibujos en blanco y negro.

Verhaeren no nombrará lo que ve como negativo, en esa España negra, habida la antigüedad de la nación española y los vestigios arquitectónicos e históricos , de un país que también es llamado de “charanga y pandereta”, y que en el Sur es el sol y la luz quien todo lo invade, a donde no llegó a visitar el belga.

A lo largo de su recorrido, contrario al confort de los viajeros anglosajones, ya que Regoyos y Verhaeren prefirieron hospedarse en pensiones de trajinantes y por caminos poco transitados entonces, enviará su periódica crónica en prosa a Bruselas y donde lo macabro era lo que más le atraía, siendo la Sierra del Guadarrama, cubierta de nieve, lo que más le impresionó.

Sin pretenderlo, Verhaeren siente que algo en su interior le une a esa España negra, quizás por el legado católico que los españoles dejaron en Bélgica, desde 1830 ya nación independiente de los calvinistas holandeses; quizás por esas vírgenes y cristos de los templos en Gante, Brujas, Amberes y Bruselas, tan cercanas a las imágenes que uno pueda encontrar en Toledo ; quizás por la religión que logró conservar para ellos esos mismos españoles que siglos pretéritos ocuparon los Países Bajos, gracias a la contumacia de los Tercios de Flandes. Probablemente también, por esos cuadros de El Greco y el silencio y oscuridad de las calles de Sigüenza o el dibujo de Regoyos en la Visita de pésame en un hogar vasco o los Altares de Guipúzcoa, todas las mujeres de negro y en llanto.

En el poeta y en el pintor, el viaje sirvió para refrendar la amistad del belga y el español y añadir un mayor acervo a la grandeza espiritual y artística de ambos: Verhaeren y Regoyos.

 

jueves, 10 de septiembre de 2026

FRANCOIS MITTERAND, UN SOCIALISTE ET POLITICIEN DES ANNÉES DE LA VÉRITÉ ET LES VALEURS

 


FRANCOIS MITTERAND, LA PAILLE ET LE GRAIN

Francois Mitterand  (Jarnac, Charente, 1916-Paris, 1966). Politicien francais, du partit socialiste et Présidente de la République dépuis 1981 à 1995, a écrit un livre de poche titré La paille et le grain, édité par Flammarion en 1975,  qui pourrait être ténu comme une biographie, ce que lui même dément dans certaines pages, mais aussi quand on lit ce petit bouquin, qui parfois te parlera de Charles De Gaulle, que en même temps il le féra sur son tour auprès de ses voisins à la Charente, que d’un voyage en Chine, avec les disputes entre Chang Kaï-check et Mao, et l’intransigeance communiste des chinois qui parlaient, naguère, de chasser les Américains du continent asiatique “la queue  entre les jambes” , et maintenant ils acceuillent Nixon, incarnation du capitalisme monopoliste (Si Mao léve sa tête maintenant,  en l’an 2026, que dirait de Xi Jinping et le capitalisme chinois)  ou d’une visite à Tokyo ou à Anouar el  Sadat  en Égypte, sans un ordre précis et mème comme un bric à brac dans un commerce d’occasion, enfin pêle mêle ou comme dans les champs, qu’il aime et a bien connu, la paille et le grain mélangés.

Il s’agit d’un bref récit des ans 1971 jusque l’an 1974, où nous apprenons qu’il a été le ministre et l’ami de Robert Shuman et de Pierre Mendès France, qui furent deux des chefs du gouvernement de la IVe. République à tenter de lui donner un autre style et des nouvelles idées que celles de De Gaulle à son propre gouvernement.

Les disputes avec M. Pompidou, qui suivit à De Gaulle, après le récit  de l’attentat du Petit-Clamart et qui termine sur la démission du Général, qui perd aussi son référendum, après onze années de République gaullienne.

Dans ces pages défilent des personnages comme Valéry Giscard d’Estaing (innoble envers l’Espagne permettant le sanctuaire en France des assasins du térrorisme de ETA), Daladier, La Rocque, Maurras, et aussi son souvenir de l’esprit de beaucoup de francais qui n’aimaient pas l’Allemagne mais admiraient  le IIIe Reich, ils aimaient la France mais pas les francais, ils étaient le résidu d’une société qui hàtait le pas vers sa fin.

Mitterand prendra le maquis et séra fait prisonnier dans un camp à Schaala,  Thuringe,  avec deux cent cinquante prisonniers: intellectuels, prêtres juifs, instituteurs, advocats et républicains espagnols, où tôt ils écouteront la voix de De Gaulle. Voilà poourquoi, moi qui n’ai jamais été gaulliste, j’ai toujours refusé d’être anti.

M. Chaban-Delmas, la Ve. Réoublique, de confession parlementaire. M. Gaston Deferre, Robert Pontillon, Olof Palme, avec un socialisme à la suédoise, très intéressant, mais pas un vrai socialisme d’après les socialistes francais de l’époque, avec Jean-Jacques Servant –Schreiber, Roland Leroy, Jacques Duclos, Bernadette Soubirous.

Il ira aussi a Israel, Egypte, la Galilée, dînant dans un kibboutz avec Igal Allon, le vainqueur de la guerre d’indépendance, connaîtra à Golda Meir, à Moshé Dayan, Pinhas Sapir, Abba Eban, Ben Aharon.

Nous parlera aussi du menteur professionnel  Blum, le qualifiant comme mouchard. (C’est curieux comme en Espagne beaucoup d’espagnols nomment eux aussi le socialiste Pedro Sanchez, non seulement un mouchard, d’après ce qui vient d’arriver à Ceuta, mais aussi un traître envers l’Espagne, plus ou moins comme Blum pour Mitterand).

Nouvelles rencontres avec Michelle Debré, Georges Marchais, Dominique Pado, Gaston Deferre.

C’est donc l’histoire ou l’example de politiciens socialistes qui connaissaient bien Felipe Gonzalez et Alfonso Guerra, d’une taille humaine et politique très différente à ceux de ce siècle XXI, surtout en Espagne où la corruption et les mensonges sont les seuls atouts d’un socialisme en détresse et dans la boue.

La paille et le grain, une fine manière de connaître mieux à Mitterand et les années soixante-dix et un apprentissage et comparaison avec les politiciens actuels, partiulièrement les socialistes espagnols.

sábado, 5 de septiembre de 2026

 

                                                            LA ESPAÑA AMENAZADA

En este siglo XXI en el que dos conflictos internacionales se llevaban la palma, como la guerra de Ucrania y la guerra de Irán, ha entrado en liza la amenaza de Marruecos sobre España, a través de la ciudad española de Ceuta, en una invasión humana de los desarraigados de las calles y plazas de Marruecos como de los malhechores amnistiados por Rabat, llamada eufemísticamente “guerra híbrida”, pues aunque no llevan armas y calzan chanclas y tienen bañador, con ellos traen, en buen número: suciedad, ignorancia del idioma, falta de respeto, violencia, posibles enfermedades, odio por su suerte, ninguna formación, escasa aptitud laboral y, eso sí, mucha juventud y fácil presa para quien sepa adoctrinarlos.

Es claro que el régimen marroquí es un Estado fallido, autocrático, policiaco y corrupto,  y donde las apariencias de organismos supuestamente democráticos no pueden ocultar que el Rey y su corte son quienes ostentan el mayor provecho y los principales beneficiados, cogido por los hilos de Francia y, ahora, del mismo Trump, quienes explotan las riquezas de su subsuelo, particularmente del Sahara, que según la ONU merecería una consulta a sus pobladores,  que aún no se ha hecho.

 En su habitual chantaje a las instituciones europeas, en orden a erigirse en el gendarme que pueda frenar al jihadismo, la inmigración,  y el terrorismo subsahariano y de las mafias de la droga establecidas en Marruecos, sus productos agrícolas son recibidos sin los debidos controles ni las exigencias que son obligatorias en nuestras leyes europeas, se prefiere mirar para otra parte y que paguen el pato los agricultores almerienses y murcianos, sus competidores principales; también se les suelen llenar las arcas para esa vigilancia fronteriza, unas cantidades que suelen ir a la bolsa del sultán, su familia y los consejeros, ministros y generales que le rodean, con subvenciones que también el gobierno socialista español le versa caudalosamente, sin que ninguna de estas fuentes de financiación hayan servido para mejorar la vida de su población joven, decidida en su gran mayoría en abandonar el país, donde ni los muertos en el Mediterráneo de sus compatriotas quieren ser recogidos por estos regidores y que tengan sepultura  en el suelo que les vio nacer.


Si los EEUU siempre, según nos enseña la historia, han movido el avispero del mundo procurando dotar a sus empresas de ventajas y expectativas industriales y comerciales, para lo que cuentan con la CIA, como brazo armado y financiero en la sombra, como se vio en Chile, colocando a Pinochet y derrocando a Allende, con tal de recuperar el cobre que había sido nacionalizado; en Venezuela han defenestrado al dictador Maduro para colocar a Delcy Rodríguez, quien les ha dado las llaves de los pozos de petróleo, necesarios por si les fallaba lo de Irán, como así ha sido; en Marruecos, sabido es que tienen comprado a Mohamed y su Estado corrupto y policiaco, por los fosfatos y minerales energéticos; y Ucrania, la pobre, está de rodillas condenada a entregar todos sus recursos a los USA para pagarles las migajas que en armamento les entrega Trump, posiblemente en connivencia con Putin, deseoso el yanqui de que esta guerra se prolongue y ambos contendientes se debiliten más. Los muertos y el dolor de las madres, poco importa.


Cómo es posible que un aliado habitual de los USA como España, aunque la misma “marcha verde” fuera aprobada en su momento final por Kissinger, el hombre fuerte de Ford y Nixon, único que podía haber detenido a Mohamed V, ahora vuelve a ser puesta a prueba. La única razón es la enemistad mostrada por Sánchez contra la gerontocracia de Trump, la ausencia de una diplomacia inteligente por parte española, sabedora de la grandeza democrática del pueblo norteamericano, pero de las carencias e ignorancias de sus líderes políticos, como el enorme ego del actual Presidente y su prioritario sentido del negocio. España, por desgracia, sin perder sus valores ancestrales, su pasado, el más fuerte baluarte para la unión de Europa desde Carlos V, solo ha sabido granjearse la enemistad de poderosos enemigos: Israel, Estados Unidos, buen número de Estados centroeuropeos, en el caso de la inmigración indiscriminada, la fría relación con Francia, el escaso respaldo público de Alemania y la habitual indiferencia Británica, siempre atenta a sacar provecho a río revuelto, queda clara por qué España está amenazada, otra vez.

Nada hemos aprendido de aquella depresión que se instauró en España en el año 1898, cuando el almirante Cervera era enviado con la escuadra española sabedor desde su partida de la derrota que le esperaba en Santiago de Cuba y Sagasta nada sabía hacer, mientras los ditirambos de la prensa y el pueblo, se manifestaban en masa contra el maléfico yanqui,  y la frágil María Cristina de Habsburgo-Lorena, regente de una débil España que, desgraciadamente ni supo mover sus cartas diplomáticas con antelación ni granjearse el apoyo de otras potencias, como un castillo de naipes caían los últimos restos del imperio español.

En este 2026, una nueva amenaza se cierne sobre España, de la África vecina, que  desde tiempo inmemorial ya llegaron a nuestras costas,  en el 711, eran pocos sus cabecillas, pero los mal avenidos pobladores de entonces facilitaron el trabajo de las élites guerreras africanas que nos invadían. Varias fueron las invasiones que se sucedieron después y ya, en tiempos modernos, fue al revés, sin que España tuviera en sus gobiernos de entonces una clara voluntad colonial, conocido el desastre del 98, por lo que ya Prim se consagró en Castillejos, junto a las huestes catalanas que comandaba y el cacique Abd el-Krim, líder rifeño, puso en jaque el ejército español, en 1921 tras el desastre de Annual y proclamación de la República del Rif, hasta que en 1925, con el desembarco de Alhucemas, comandado por Primo de Rivera, el ejército español reconquistara el territorio e hiciera la paz.


El Gobierno corrupto de Marruecos y su autócrata rey Mohamed VI (Asesino que lo tilda Rufián), buscando tapar el desarraigo y descontrol del país, reclama las dos ciudades españolas en Africa, Ceuta y Melilla, que desde tiempo inmemorial ya formaban parte de España, ya que Marruecos existe desde que Francia le otorgara su independencia en 1956, uniendo territorios que nunca formaron una unidad, como son los de la ribera atlántica y el Rif, a los que tras la “marcha verde”, 1975, se le entregara a Marruecos la administración del Sahara, de grandes yacimientos minerales y pesqueros.




Y cómo defendernos ahora.


1º.- Dimisión del Gobierno de Sánchez en pleno y nuevas elecciones generales, por su inoperancia, su traición y sus mentiras.

2º.- Un Gobierno provisional, hasta la toma de posesión del nuevo presidente de Gobierno,  con el Rey a la cabeza que refrende:

             a.- leyes que expulsen de inmediato a los invasores, grandes y pequeños

            b.- Acuerdo con Túnez y Argelia, ante la oposición de Marruecos, para devolver a los inmigrantes a centros de acogida en Túnez y Argelia costeados por España y la Unión Europea,  donde se estudiaría cada caso personal del inmigrante o su expulsión definitiva de esos centros.

            c.- Acudir al respaldo diplomático y de cualquier medio tecnológico con Alemania, Francia, Italia, China, USA, Japón, Portugal e Hispanoamérica.

            d.- Levantar vallas, espigones y medios suficientes de disuasión efectiva para que no se pueda producir ninguna entrada indeseada en Ceuta o Melilla.

            e.- Estado de alarma, en Ceuta y Melilla,  del ejército, la Armada y las fuerzas del orden, en número y medios bélicos suficientes para repeler cualquier agresión militar o nuevo intento de invasión.

            f.- Los islote de Alhucemas, Perejil, Los Velez, Chafarinas, con medios de defensa militar y respuesta, alojando allí a la Legión.

            g.- El CNI y todos los medios de contraespionaje europeo y aliados trabajar por la sublevación e independencia del Rif y del Sahara, que serviría para que la tensión política estuviera en el interior de Marruecos.

            h.- Oponerse a todos los acuerdos económicos que puedan favorecer a Rabat hasta tanto no se avenga a respetar nuestras fronteras y trabajar por ese control fronterizo que hoy no hacen y el respeto a sus vecinos. Iniciándose en un paulatino boicot de todo cuanto les pueda perjudicar y cuya mano obre en nuestro poder: transporte, gas, comercio, finanzas.

            i.- ordenar una inmigración, preferentemente de nuestros hermanos de Hispanoamérica y cooperar en el desarrollo y mejora de la vida del Africa, donde toda Europa debiera comprometerse a brindarla, siempre a países democráticos

            j.- exigir a Rabat su desmilitarización y esos fondos empleados en su juventud y empleo.

            k.- Lograr que desde Tripoli hasta Nuakchot, sus pobladores se vayan democratizando, cuenten con gobiernos democráticos, no corruptos, y noten que Europa y las democracias occidentales les ayudan directamente en su prosperidad, sin necesidad de embarcarse y caer en manos de mafias que exploten un sueño de alcanzar Europa que puede ser coordinado y fraterno, según las mutuas necesidades de mano de obra y empleo.

            L.- Oposición frontal occidental a gobierno religiosos y con leyes islámicas, apuesta por una sociedad civil donde exista libertad de culto y el islam no sea una tiranía para sus fieles y quienes no profesan su Ley.

¿Sabrá España defenderse o volveremos a caer en una nueva Depresión y un nuevo Desastre por no haber hecho nuestros gobiernos las cosas a tiempo?

           

 

martes, 1 de septiembre de 2026

STEFAN ZWEIG. VEINTICUATRO HORAS EN LA VIDA DE UNA MUJER. O el flechazo.

 


STEFAN ZWEIG. VEINTICUATRO HORAS EN LA VIDA DE UNA MUJER

Stefan Zweig  (Viena, 1881-Petrópolis, Brasil, 1942), publicó en 1927 esta pequeña historia en la que el amor, cual un relámpago, se le aparecen a dos mujeres, Henriette, que con el escritor y su marido empresario lionés y sus dos hijas menores están pasando el verano hospedados en una pequeña pensión de la Riviera, junto a otras dos parejas y una bien atildada señora mayor, británica, llamada Mistress C, quien también le narrará a Stefan su repentina historia de amor, tras la defensa que éste hizo por la huida de Henriette tras un joven huésped italiano que sólo llevaba dos días en aquella pensión.

Al parecer, cuando contaba cuarenta y tres años de edad, era viuda y se encontraba en Montecarlo, mistress C creyó que un joven jugador del casino, en su desesperación por las pérdidas, tenía la intención de suicidarse, por lo que ella trató de ayudarle y, probablemente, terminó enamorándose y, si este jugador se lo hubiera pedido, todo lo habría abandonado por él. Habiéndolo socorrido en dinero y con la promesa solemne de que abandonaría el juego y regresaría a su pueblo en Polonia, tras haber pasado la noche juntos. Sin haberle podido decir adiós en el andén del tren, donde quizás se hubiera arrojado a sus brazos y acompañado donde el jugador hubiera querido, Mistress C, al regreso de la estación, trató de recordar los distintos lugares por los que había paseado con aquel joven, por lo que terminó entrando al casino y, en la misma mesa donde por primera vez vio sus convulsas manos, encontrarlo de nuevo apostando el dinero que ella le había dado para su retorno.

Mistress C descubrió con amargura que aquel por quien todo lo hubiera abandonado, sin embargo solo tenía un amor: el juego.

Años más tarde, en una reunión con embajadores, un polaco le contó la historia de un pariente cercano que se había suicidado. Mistress C ya tenía superado aquel flechazo y esas veinticuatro horas que pudieron hacerle cambiar su tenue paso por la vida, mientras Henriette, en el círculo de los huéspedes de aquella pensión de la Riviera, una pareja de italianos y otra de alemanes, solo merecía su desaprobación y solo la defensa del escritor allí presente.

lunes, 31 de agosto de 2026

LEON BLUM Y PEDRO SÁNCHEZ, TAL PARA CUAL EN LOS CALIFICATIVOS DE MAURICE THOREZ.

 



       LÉON BLUM Y PEDRO SÁNCHEZ CASTEJÓN, EL UNO POR EL OTRO

Del libro que escribiera Maurice Thorez, “Oeuvres”, es curioso encontrar los calificativos dedicados al despreciable Blum, (Léon Blum (París, 9 de abril de 1872-Jouy-en-Josas, 30 de marzo de 1950) fue un político socialista francés y tres veces ministro de Francia.

Léon Blum fue uno de los líderes de la Sección Francesa de la Internacional Obrera (SFIO) y presidente del Consejo. Fue jefe de gobierno en dos ocasiones, de 1936 hasta su dimisión en junio de 1937, y nuevamente de marzo a abril de 1938 como jefe del gobierno del Frente Popular. En 1946 fue presidente del último gobierno provisional de la República Francesa antes de instaurarse la IV República, tomado de la Wikipedia) que tan próximos son con su camarada español socialista y Presidente de Gobierno. Si Thorez lo califica despreciablemente, los españoles no deberíamos ser menos, pues fue el principal traidor a la causa de la República de la España del Frente Popular y de Azaña.

Y aquí vienen los calificativos, que punto por punto, luego en español aplicaremos a Pedro Sánchez, a saber:

Sinistre Blum; rusé politicien; Tartuffe immonde, hideux d’hypocrisie jusqu’à donner la nausée à ceux qui doivent  parfois  l’approcher, non sans répulsion; canaille politique; ses contorsions et ses sifflements de reptile répugnant; le chacal Blum; le gredin; le pourvoyeur  des prisons et des bagnes; le récidiviste de la trahison; l’auxiliaire de la pólice; mouchard Blum; menteur professionnel”.

Menudo catálogo de elogios peculiares tan próximos a Pedro Sánchez, a saber:

Siniestro Sánchez; político astuto; Tartufo despreciable, malcarado hipócrita hasta la náusea con aquellos que a veces  han de acercarse a él (¡Compadezco a Felipe VI, cuando se reúne con esta rata), no sin aversión; canalla político; sus contorsiones y sus silbidos de repugnante reptil; el delincuente habitual y la traición (Ejemplo reciente Ceuta y su arrodillarse delante de Mohamed VI); el chacal Sánchez; el sinvergüenza; el proveedor de prisiones y de presidios (Que se lo cuenten a sus amigos Abalos, Koldo y Santos Cerdán, y a no mucho tardar Zapatero); el auxiliar de la policía (descomponiendo a la Guardia Civil y al Ministerio del Interior, con el despreciable fámulo Marlaska); soplón Sánchez (acordando con Marruecos y con los separatistas catalanes y vascos medidas para debilitar a España); embustero profesional.

Nunca antes unos descalificativos para Blum podían irle como un guante a Pedro Sánchez Castejón.

 

domingo, 30 de agosto de 2026

CARTA DE UN ADMIRADOR ESPAÑOL PARA STEFAN ZWEIG

 


CARTA A STEFAN ZWEIG, CON MOMENTOS ESTELARES DE LA HUMANIDAD.

 

Mi muy admirado Stefan Zweig,

                                                           Con música de fondo de Händel, una de sus catorce miniaturas históricas de su libro Momentos estelares de la humanidad, que por no tener, quien esto firma suficiente nivel musical poco puedo decirle, me tomo la libertad de dirigirme al maestro escritor, enseñante y biógrafo, desconocedor de sus señas eternas, aunque a no dudar mucho y, seguro después de pasar por el purgatorio, como mandan los cánones cristianos por haber interrumpido su vida y la de su segunda esposa en Petrópolis (Brasil), ya está sentado a la vera del Creador, quien le habrá perdonado todos su pecados y el de dejarnos huérfanos de nuevas obras, quizás por su cobardía y el miedo a que el siniestro caporal alemán Hitler doblegara la voluntad y libertad del mundo entero.

                                                           Yendo directamente al grano, como le gusta a vd. llevar a cabo en sus libros, de manera a que el lector no se pierda y pase las páginas de sus libros con fruición y entretenimiento, debo confesarle que me he quedado muy perplejo y, a no dudar, muy molesto, con quienes son objeto de su “catorce miniaturas históricas”, no ya por la elección que vd. hace, sino por su manifiesto encono con todo cuanto sea español, amén de ensalzar extraordinariamente cuanto sea anglosajón.

                                                           Como primer momento estelar, para vd., es el descubrimiento del océano Pacífico o del Sur, su nombre primigenio. No es Colón, no es Hernán Cortés, que con 500 españoles es capaz de poner orden entre las innumerables tribus mejicanas, entre las que los aztecas eran los más crueles, extraían el corazón de sus víctimas desde la cumbre de sus pirámides y se alimentaban con la carne de los cuerpos de esos desgraciados. Tampoco que los Reyes Católicos apostaran por ese viaje, en barcos casi de cáscara de nuez, llevando a una nueva tierra la cultura europea, de la que tanto vd. se enorgullece y, con el oro que encontraron, hacer catedrales insuperables, hospitales, ciudades y universidades en la misma Mesoamérica.

                                                           Unos cuantos adornos que ha cambiado o robado a los indígenas…Toda la porquería y escoria de España flota hacia Palos y Cádiz. Redomados ladrones, salteadores de caminos, delincuentes que buscan un oficio más rentable en el país del oro, deudores que quieren escapar de sus acreedores, mariodos de sus esposas pendencieras, todos los fracasados y desesperados, los marcados a fuego y buscados por los alguaciles se apuntan a la flota, una banda locamente arremolinada de existencias arruinadas, decididos a hacerse ricos de golpe, y dispuestos para ello a cualquier violencia y a cualquier crimen…En pocos años, habrán erradicado a toda la población, o se pasan el día en las tabernas.”  Esta es la clase de tropa que lleva con él Vasco Núñez de Balboa, según un judío, a quien posiblemente la expulsión de los Sefardíes aún resuene en su memoria, a pesar de ser vd. asquenazi, muy a menudo enfrentados a los sefarditas.

                                                           Y el colofón en el que vd. logra superar la leyenda negra que los Orange y los ingleses, y los calvinistas, nos endosaron, es muy duro de leer para un español, aun estemos hoy en el siglo XXI y la historia empieza a hacernos justicia levemente, su saña alcanza notas superiores a las que el mismo Händel pone en su Messiah, a saber: …”organizan allí para empezar la habitual matanza entre los naticos y, como entre lo robado también se encuentra oro, los desesperados deciden fundar una colonia allí, y en señal de piadosa gratitud llaman a la nueva ciudad Santa María de la Antigua del Darién”.

                                                           No quiero seguir escribiendo más ejemplos, pues sus perlas son todas de este tenor, nada bueno hemos hecho los españoles descubriendo América, llevando caballos, ganado, mezclándonos con los nativos, permitiendo que sigan hablando su lengua propia, incluso los Franciscanos escribiendo en Nahuatl, uniendo los pueblos que en las Indias estaban todos desunidos, con herramientas y una vida casi prehistórica, trayendo a Europa alimentos y medios para la gran transformación que poco después impulsará el continente europeo, en su afán de prosperidad, nuevos descubrimientos y nuevos avances en todos los órdenes. La unión de Europa, América y Asia, por medio del Galeón de Filipinas, tampoco le ha debido a vd. un mínimo de respeto o que el real de a ocho fuera la moneda por excelencia para ese tráfico terrenal.

                                                           En La conquista de Bizancio, con Mehmet a la cabeza, ya tenemos al héroe con un solo propósito en su mente desde muy joven, conquistar Bizancio e imponer la ley de Mahoma, por lo Kerkaporta, la puerta olvidada, será el medio para terminar derrotando al Basileus y arrojar la cruz de la cumbre de Santa Sofía, además de cerrar el comercio para los navíos de occidente en su navegación hacia Asia, de ahí la nueva ruta de portugueses y españoles y, sin lugar a dudas, impulsara la aventura de las Indias.

                                                           Händel será su tercer ejemplo, aunque nos lo saltamos, pues no hace justicia a Beethoven, Mozart, Tchaikovsky, que en su concierto para violín y orquesta op. 35 es sublime, y quizás lo premie vd. por residir en Inglaterra.

                                                           La Marsellesa, esa letra y y ese canto que pronto inundarán los campos y las gargantas de quienes claman por la libertad, vienen de una revolución, y se enfrentan al invasor germano, con la historia de Rouget de Lisle, es una muestra más de su amistad con los franceses y sus largas estancias en París.

                                                           Le sigue la batalla de Waterloo, y un cierto sentimiento de pérdida en esa derrota, cuando bien es sabido que este Corso era un “pirata” e incendió toda Europa, poniendo al frente de cada nueva conquista a sus parientes y quien, por la mediocridad de Grouchy, el general prusiano Von Blücher, a quén el francés perseguía, llegó a tiempo para dar el último golpe, mientras las fuerzas de Wellington parecían desfallecer. Una vez más, una proclama elogiosa hacia un ejército que, en España robó, quemó e incendió cuanto estaba a su alcance, que, sin embargo, merece para vd. un momento destacado en el discurrir humano.

                                                           En la elegía de Marienbad, Goethe, el gran poeta en lengua alemana, de la que vd. es un brillante experto, es el elegido, para nada le oímos hablar de Shakespeare y de Cervantes o Quevedo, ni tampoco de Proust, Balzac, Verne y Victor Hugo, que por su gran amistad con los literatos franceses bien debía conocer y, seguramente, están a la altura del hijo de Fráncfort.

                                                           En El descubrimiento de El Dorado, (1834)  los españoles volvemos a ser masacrados y despreciados por vd., sin que destaque que ya Méjico era independiente de la Corona de España desde septiembre de 1821. Repentinamente en California se encuentra oro al alcance de cualquiera, ..desorden español, incrementado por la ausencia de toda autoridad, revueltas, falta de animales de trabajo y de personas, falta de energía emprendedora”. Y su remate y desprecio hacia lo español es diáfano: “Por fin, los Estados Unidos arranca la abandonada colonia de las manos de México. Ahora todo está asegurado y a salvo”. Se había dado el pistoletazo al Golden rush y a la pérdida de más del 50% del territorio que España le había entregado a los mejicanos, donde estaba la mayor concentración de recursos minerales y petróleo, y que por las guerras civiles de los criollos mejicanos, la avaricia de los colonos europeos que por miles abarrotaban los barcos camino de Nueva York y en carretas hacia el Oeste, éstos rezando, bondadosos, sin afán de lucro, solo de encontrar un lugar donde vivir, mayormente de religión protestante, decididos a exterminar a cualquier nativo que se les ponga delante, sí merecen que vd. oculte su depravación y la segregación de la que fueran víctimas los negros en los EEUU hasta el año 1956. Esto no merece su denuncia, Stefan?

                                                           Un instante heroico, Dostoievski, en San Petersburgo, plaza Semenovsk, 22 de diciembre de 1849, frente al pelotón que va a fusilarle, siente que le quitan la venda de los ojos y le desatan las manos de sus ligaduras atadas a un poste, donde unos instantes antes iba a ser fusilado y que el Zar Nicolás I ha considerado mejor amnistiarle.

                                                           Cyrus W. Field, un empedernido inversor americano decidido a que de Europa a América llegue la palabra a través del océano, con sus varios fracasos, a través de los nuevos telégrafos que se extienden ya por las planicies, montes y calles de Europa.

                                                           Tolstóy en sus últimos días y en su huida hacia Dios, un relato de los últimos acontecimientos de la vida del gran autor ruso, la disputa familiar y su declarada adscripción a la no violencia, viniera de donde viniera y fuera hecha por quien fuera hecha, como su gran amor a la humanidad.

                                                           La lucha por el Polo Sur, la tragedia vivida por el inglés Scott, en esa continua búsqueda de nuevos territorios, ahora los polos, como ayer hicieran los españoles y portugueses, que sin embargo es un canto a la voluntad humana y a la fe británica.

                                                           El tren sellado, un 9 de abril de 1917, en el que desde Suiza donde se encontraba exiliado Vladimir Ilich Uliánov, más conocido como Lenin, se inicia su viaje para ponerse al frente de los soviéticos, en su destronar a los zares, que los alemanes permiten que pase sin detenerse por su territorio, deseosos de poner fin a la guerra en la que ya atisban la derrota, mientras ingleses y franceses se oponen a la revolución del pueblo ruso. Da comienzo pues la expansión comunista. Quizás aquí si sea un momento claramente histórico y muy particular.

                                                           En Cicerón, un certero recuerdo a los principios innegociables de un hombre, que hizo de la defensa de las libertades su mayor proeza y ejemplo para generaciones venideras. Para grabar en molde son estas palabras:

                                                           En una sociedad solo puede haber armonía cuando el individuo , en lugar de obtener ventaja personal de su posición pública, poner sus intereses privados por detrás de los de la comunidad. Solo cuando la riqueza no se derrama en lujo y despilfarro, sino que es administrada y se transforma en cultura intelectual, artística, cuando la aristocracia renuncia a su arrogancia y la plebe, en vez de dejarse sobornar por los demagogos y vender el Estado a un partido, reclama su derecho natural, puede mejorar la sociedad”.

                                                           Estas palabras, de las que estoy completamente de acuerdo con Vd, le vendrían bien a los dirigentes actuales, como Trump en los EEUU, Pedro Sánchez en España y algún que otro más que ha hecho de la guerra su principal leitmotiv, como de la mentira, la inicua expansión  y el robo del petróleo y los territorios, una afrenta permanente a sus vecinos y a la humanidad. Pues debieran considerar estos magnates y siniestros autócratas, que “es mejor morir con honor que servir con vergüenza”.

                                                           Con su última perla, momento estelar o miniatura histórica, también discrepo,  pues Woodrow Wilson, presidente de los EEUU (1913-1921) si ayudó a Europa a concluir su guerra frente a Alemania y apostó por una paz duradera en las distintas conferencias a las que asistió,  en 1918, sin embargo, invadió la ciudad de Veracruz, Méjico, fue un colonialista en Filipinas,  Puerto Rico y Haiti, excluyó a los japoneses como inmigrantes, hizo de Nicaragua un protectorado (como ahora pretende Trump con Venezuela y Cuba). Por lo tanto un mal ejemplo.

                                                           Los brillantes calificativos, una vez más y, supongo por ser inglés, país éste que a vd. le dio un pasaporte cuando era un apátrida, seguro que a él mismo, tan intelectual, le abochornarían y no hablan nada bien de quien los suscita. “Lleva en sí la estrechez y severidad de aquellos hombres para los que solo existe una verdad y están seguros de conocerla (¡que afortunados!). Lleva en la sangre todo el fervor de sus devotos antepasados escoceses e irlandeses y el celo de la fe calvinista (tampoco podía faltar el denuesto a los católicos), que impone al dirigente y al maestro la tarea de salvar a la humanidad pecadora. (¡Ahí es nada, M. Wilson!)”.

                                                           Y termino, ningún ser humano es perfecto, en su deambular comete muchos errores, seguro que los españoles, de los que yo me siento enormemente orgulloso y sobre todo sobre su enorme contribución y sacrificio en el avance y desarrollo de la humanidad sí que es estelar, también cometimos errores, si vd. hubiera visto cómo con la bomba atómica los americanos llevaban a Japón la mayor destrucción, no sé qué diría. También llevamos en nuestra sangre una enorme porción judía, por cuanto lo que sufrieron en los campos de concentración y su exterminio, a la mayoría de los españoles, que también lo sufrimos, nos afectó interiormente.

                                                           Su obra, excepción de este libro de Momentos estelares de la humanidad, por su clara y manifiesta, como errónea, aversión a lo español, es encomiable, especialmente El mundo de ayer.

                                                           Confío que cuando me llegue la hora, vd. desde el Olimpo de las letras testimoniará en mi favor y así, poder discursear sobre literatura, biografías y poetas, en mi obligado paso por el purgatorio para limpiar mi alma de sus pecados, sentados a los pies del Dios del universo.

                                                           Se despide un humilde admirador y lector de sus libros, que espera un día poderle mostrar otros momentos estelares de la humanidad, donde a buen seguro convenimos juntos que los españoles sí merecen un mayor respeto que el otorgado a algunas de sus expediciones y descubrimientos.

                                                           El Mirlo blanco.

                                                          

 

jueves, 27 de agosto de 2026

 


                           STEFAN ZWEIG, DE EL LIBRO DE AYER

Si alguien hubiera querido buscar al mejor adalid de Europa, en su vertiente fraterna y literaria, probablemente Stefan Zweig, el austrohúngaro y nacido en Viena en 1881, se habría colgado la medalla de oro, pues toda su obra es un canto a la cultura y la defensa de los valores de los autores y artistas europeos, como también la monografía de grandes personajes históricos.

En El libro de ayer, al parecer publicado póstumamente, cuando en su exilio en Persépolis (Brasil), él y su mujer Lotte ya se abandonaban a los barbitúricos para poner fin a una vida sin patria y sin esperanza; con un todopoderoso Hitler asesinando a los judíos, con artes inimaginables y tras los muros de campos de concentración de exterminio, allá por 1942, y poniendo en llamas toda Europa, con la ayuda de su partido el nacionalsocialismo,  hallamos el relato de la vida de éste vienés, de raíces judías, hijo de un adinerado fabricante de tejidos y de una madre hija de banqueros italianos, que pronto pudo alcanzar cuanto deseaba y también escribir y viajar, mientras en alemán redactaba su prolífica obra, no sin absorber en sus viajes, mayormente a París y Bruselas, las enseñanzas de los más relevantes escritores, pensadores, escultores y pintores del momento: Romain Rolland, Stappen , Verhaeren, Khnopff, Rops, Constantin Meunier, Minne, Van der Velde, Maeterlinck, Eekhoud, Lemonnier, Crommelynck, James Ensor, Frans Masereel, …y sin dejar de tener amistad con sus contemporáneos alemanes y austriacos, Rilke y Freud, entre otro, también con músicos de la talla de Richard Strauss, para quien escribirá un libreto y que tras el estreno en Dresde, sería prohibido como todos los libros de Zweig y de todo aquel que tuviera sangre judía en la Alemania dominada por el nacionalsocialismo.

Pronto visitará la India, en 1912 y la ciudad de Nueva York, en 1913, para establecerse poco después en Salzburgo, 1913, desde donde tendrá que marchar al exilio en el momento que Hitler alcanza el poder.

Fue un mitómano, traductor, poeta, escritor y experto coleccionista de partituras musicales de Beethoven, como de borradores de primeros libros de grandes autores, también amigo de lo más egregio de esa época, particularmente entre los años 1920 y 1930, fecha del apogeo de sus libros, traducidos a todos los idiomas imaginables y de una popularidad y venta sin parangón.

Gracias a esas fuentes y a esa relación amistosa con los grandes personajes de la Europa central, sin nunca comprometerse en política, ni siquiera ir a votar, logró tener siempre  una envidiable información previa sobre los acontecimientos futuros y cual Casandra moderna, sufría en sus carnes lo que se veía venir, sin por ello poderlo adelantar a sus amigos, pues lo tacharían de negativo y pesimista.

Aun  cuando terminó sus estudios de Filosofía en la universidad de Viena, sin lugar a dudas ayudado ya por su fama, sus primeras publicaciones y la condescendencia de los catedráticos, dio una gran importancia al axioma del filósofo americano Emerson, según el cual los buenos libros reemplazan a la mejor universidad, sobre todo para él a quien la escuela ya solo nos aburría y fastidiaba, nos dirá en el capítulo dedicado a su paso por la universidad.

Su relato es también el del imperio austrohúngaro y su desgarro, en un momento en el que: “Se creía en el “progreso” más que en la Biblia, y su evangelio parecía irrefutablemente probado por los nuevos milagros de la ciencia y la técnica que aparecían a diario”

Nos dirá también que: “Creían de verdad que los límites de las divergencias entre las naciones y las religiones se irían diluyendo poco a poco en un humanismo común, y que con ello la humanidad entera obtendría la paz y la seguridad”. Por desgracia, aquel mundo de la seguridad fue un castillo de naipes, pues dos guerras cruentas arrasaron el suelo europeo, de 1914 a 1918, bajo el caudillismo de Guillermo II, emperador alemán y rey de Prusia, auxiliado por el siniestro Ludendorff, que pedían al pueblo alemán que lucharan hasta la última gota de sangre, la misma que ellos no sacrificaron y que en su derrota, se exiliaban, el primero en Holanda, tras su abdicación forzosa en 1918, y el militar, huyendo a Suecia, para años más tarde aliarse con Hitler.

Alejémonos de Roma!”, era el grito que escuchaba Stefan de los primeros movimientos juveniles contra el parlamento y la iglesia católica, sobre todo en Alemania y la teoría racial antisemita que desde los discursos de Hitler en las cervecerías bávaras, se iba expandiendo, cuando corporaciones de estudiantes, los Burschenchaften, con las caras tapadas, borrachos  y brutales, incesantemente provocativos, golpeaban a los estudiantes eslavos, a los judíos, a los católicos o a los italianos, expulsando a los indefensos de la universidad. Era un terror nacionalista que crecía y que él veía crecer desde su casa de Salzburgo, a dos horas y media de Munich, con un arroyo como frontera entre Austria y Alemania.

Buen número de sus compatriotas judíos, como también en Alemania, tratan de integrarse, incluso sepultar su creencia religiosa secular, a pesar de que tras el caso Dreyfuss en París, un hombre como Theodor Herzl se percata de la persecución y el aislamiento permanente que también sufren los asimilados judíos, por lo que crea la corriente sionista y el retorno e inmigración a Palestina de los judíos. Publicará un opúsculo titulado El Estado Judío, donde niega la asimilación y toda esperanza de tolerancia para el pueblo de Judea, y así era necesaria una nueva Patria. Seguiría Karl Krauss, “Una corona para Sión”

Por tanto, se convence que será más fácil reconstruir los hechos de una época que su atmósfera espiritual, pues las luces y sombras ya son permanentes en Europa, que pronto rompería la alegría y el esplendor de esos días de libertad y progreso, pues en Sarajevo, el 28 de junio de 1914, sonaba el disparo que acababa con la vida del aspirante al trono austrohúngaro y de su esposa, Francisco Fernando y Sofía Chotek, era el detonante para la Primera Guerra mundial.

A pesar de la despreocupación general inicial, Stefan se encuentra en un pequeño balneario del Mar del Norte, en Ostende, llamado Le Coq y tras una corriente de asesinatos nacionalistas, entre ellos en Francia  del socialista Jaurès.  Regresa a Viena y forzado a ingresar en el ejército, lo hace como administrativo y bibliotecario, consciente de que la verdadera misión del escritor, consiste en preservar y defender lo que hay de universal en el ser humano, mientras en un bando y en otro se hace presente el odio, éste en un canto de odio a Inglaterra, escrito por Ernst Lissauer, que se canta por todas partes, y el pueblo ignorante trata de suprimir cualquier palabra que pueda mentarles al enemigo, aunque algunas como englishen, en alemán se refiera a angelical y las masas lo borren en su confusión.

Finalizada la guerra y con la miseria, los mutilados, los harapientos, el hambre y las cartillas de racionamiento apoderándose de las calles y el escaso transporte, 1919, 1920 y 1921, serán los años de posguerra más difíciles para Austria, con una inflación y acaparamiento de los escasos víveres, que ahoga a todos, mientras el activo Rathenau, judío y nacido en el seno de la familia que fundara AEG de electricidad,  en la Alemania de Weimar y el año 1922, en Génova y Rapallo, como ministro de Asuntos Exteriores de la Alemania de Weimar, firmaba un acuerdo secreto con Rusia que sacara a Alemania del aislamiento impuesto por el Tratado de Versalles, que serviría para el adiestramiento en Rusia de los soldados alemanes y la fabricación de armamento, del que más tarde Hitler sacaría buen provecho, y también para el exterminio de los judíos. (Las tristes contradicciones humanas y de la historia, un judío como Walther Rathenau poniendo su privilegiada inteligencia al servicio futuro de los nazis y del aniquilamiento de sus hermanos judíos).

El resto ya todos lo conocemos, Hitler, tras las dos reuniones en Munich con Chamberlain y Daladier, se convencerá que puede agredir fácilmente a sus vecinos, sin que por ello Francia ni Gran Bretaña muevan un dedo, tampoco la URSS; la esperanza unánime de todos los europeos por la paz y el odio atesorado en un derrotado y antiguo soldado de la Wehrmacht de la guerra del catorce, confidente de la policía y frustrado pintor, a quienes las clases dirigentes y económicas alemanas, especialmente la Krupp, los Thyssen, Reimann, Flick, Quandt, Goering y los pequeños burgueses,  pondrían en sus manos los medios financieros para el resurgimiento de Hitler, tras su encarcelamiento por su intento de rebelión en Baviera. Busca su “espacio vital” y el “pangermanismo”, agrediendo e invadiendo cuanto se le antoja y, acuñando la “solución final” para exterminar a los judíos.

De esta autobiografía de Stefan Zweig, en este mundo de ayer que el titula con enorme acierto, muchas son las lecciones que un lector puede extraer, en el aspecto personal el gran epítome no es otro que las últimas palabras de este libro, a saber: “la claridad y la oscuridad, la guerra y la paz, el ascenso y la caída, solo ese ha vivido de verdad. Quizás como el gran poeta Antonio Machado, que el camino se hace al andar, y en  la rueda de la fortuna vital de un ser humano, como también diría Cervantes, la luz y la sombra, el acierto y el fracaso, forman parte de ese caminar del hombre (y mujer que acuñarían hoy los llamados progresistas)

En el aspecto español, la conclusión es su escasa presencia en la Europa de esas dos guerras europeas, quizás por su neutralidad, quizás por su aislamiento, quizás porque veníamos de nuestra tragedia de 1898, y por tanto de su retraimiento y la débil relación intelectual, comercial e industrial más allá de los Pirineos, posiblemente también la poca simpatía que le hemos merecido, bien por la expulsión de los judíos, en 1492, nuestra Guerra Civil, que ninguna observación notable le merece y nuestra ausencia del escenario internacional, a pesar de su amistad con Salvador Dalí.

También en clave española y visto lo que en este siglo XXI sucede, como el reciente asalto fronterizo de Marruecos, en una incipiente “guerra híbrida”, donde los inmigrantes son usados por Marruecos como escudo en su voluntad de anexionarse Ceuta y Melilla, sin que nunca antes hayan sido marroquíes y desde tiempos remotos siempre ciudades españolas, una señal de alarma para España y la muestra más fehaciente del error cometido por los socialistas españoles, principalmente por el Presidente de Gobierno español Pedro Sánchez Castejón, de creer que entregando el Sahara, el régimen alauita, hoy en manos de un monarca como Mohamed VI corrupto y acaparador de palacios, riquezas y una oscura vida sexual, frenaría la inmigración y un discurso de agravios contra Ceuta y Melilla. Todo esto ha fracasado, es una entelequia, por lo que a España no le queda otra que fomentar el levantamiento del Rif, cuya población es muy distinta a la de la vertiente atlántica en relación a Rabat y auspiciar un referéndum por la autonomía y libertad de los Saharauis, a la vez que un mejor entendimiento con Túnez y Argelia, con el respeto correspondiente a los millares de marroquíes residiendo en España. Cierto que Francia será siempre un aliado de Rabat, por lo que nada fácil se podrá andar si no es con la ayuda de la Comunidad Económica europea y de Bruselas, pero una agresión como la llevada a cabo por Marruecos, tras las enseñanzas del libro de Zweig y de las pasadas guerras en Europa como del modo en que se iniciaron, hora es de poner pies en pared a Marruecos para evitar una conflagración que volviera a ensangrentar a dos vecinos.

El nacionalismo, como la inflación y la miseria humana, son el perfecto caldo de cultivo para que los “mesías” de la política, como aquellos Mussolini e Hitler, saquen partido y lancen a las masas a la desesperación, la lucha y el enfrentamiento, razón para frenar cualquier atisbo nacionalista, sea del color que sea, y sí seguir luchando por construir esa unidad europea que tanto anhelaron Jean Monnet, Robert Schuman, Konrad Adenauer, Alcide De Gasperi y Paul-Henri Spaak, superando los conflictos y extrayendo lo mejor de los europeos y aparcando las diferencias.