BRAM STOKER, DRACULA
Próximos al mes de noviembre, el
mes de los difuntos y de todos los santos, es siempre oportuno leer un libro de
aventuras y de terror, sobre todo si es la obra maestra del irlandés Bram
Stoker (Dublín, 1847-1912), Drácula, tanto en inglés como en español. En inglés
para disfrutar del libro editado por Penguin Classics, que además de una feliz
presentación del autor y una cronología de su obra, como notas sobre el texto,
finaliza con una adenda sobre lugares, términos antiguos y particularidades
nada fácil de conocer conforme cada capítulo avanza y varios apéndices, entre
ellos una entrevista que Bram Stoker le hizo a Winston Churchill (1908) cuando
éste tenía treinta y cuatro años, después de su participación como militar en
la guerra de los Boers en Sudáfrica, y ser ya un reconocido político sobre los
asuntos de las colonias británicas, miembro de los Torys, y mostrarnos la
personalidad latente de quien será uno de los personajes más brillantes del
siglo XX, a saber: “The son (hijo de Lord
Randolph Churchill) has more fulfilled the predictions of the father. He is at
this moment in the very foremost Rank of living British statesmen, his dashing,
pugnacious methods allied to his great gifts as a speaker, his lucid power in
handling public questions, and his
remarkable breadth of view, distinguishing him above all the rivals”.
Brillante descripción adivinatoria de lo que ya distinguía al oven Churchill, además
de aceptarle la entrevista por ser lector de Drácula y la amistad que su padre
los presentara cuando Churchill contaba con trece años.
En cuanto al Drácula en español,
de Bram Stoker, publicado por Plaza & Janes en 1993 y traducido del inglés por Mario Montalbán, aun
cuando la obra sigue conservando el misterio, la aventura y esa singularidad
que su autor introdujo en la misma, en la sensualidad que el Conde manifiesta y
que tanto Lucy como Mina perciben, la primera para perder la vida y convertirse
en una nueva muerte-viviente (Un Dead), cuando tras la puesta de sol Dracula
levanta sus cuerpos y chupa la sangre del cuello, y Mina para sentir la fatal
atracción, que termina por superar, y que la convierte en una indeseable, que gracias
a la lucha de los doctores Van Helsing y Seward, sin embargo, junto a su esposo
Jonathan Harker, sus amigos Quincey y Lord Godalming, terminarán derrotando a
Drácula cuando se aproximaba a su guarida, de regreso de Londres.
El cine, desde sus comienzos, y
en años más recientes, supo sacar partido de esta obra y llevarla a las
pantallas, destacando esa lucha que hay entre el bien y el mal, entre la figura
del antiguo conde de un castillo sobre los erizados Cárpatos, allá en la lejana
e inhóspita Transilvania, que ya luchó contra los turcos y que, enterrado
dentro de un sarcófago, alimentándose de la sangre de jóvenes mujeres, trataba
de expandir su imperio en Londres, también entre la oscuridad de lo desconocido,
el mal y el diablo, frente a las enseñanzas y doctrinas del Salvador,
ayudándose para esto de los ajos, de la forma de una hostia consagrada, de la
Cruz y del conocimiento que Van Helsing tenía sobre los vampiros.
Los ingleses consideran este
libro una de las obras magistrales de la novela de horror gótico y el conde
Drácula, el gran protagonista de la misma, que se logra transformar en vampiro,
ratas, lobos y niebla, saliendo de su sarcófago, donde descansa cuando brilla
el sol, a partir del anochecer y regresa a su cubil antes del amanecer.
Clavándole el cuchillo en el
corazón y seccionándole la cabeza, dentro del féretro donde era conducido por
unos gitanos a su morada transilvana, dentro de una carreta, los amigos de Mina
Harker y su esposo, lograron vencen al mal, que el conde se volviera a
convertir en ceniza y que Mina desterrara el hechizo que sobre ella pesaba el
mordisco de Drácula.
Del libro en español y tras
acompasar su lectura al original en inglés, se constata que el traductor maneja
con arte y libertad la traducción, sirva como ejemplo uno de los casi últimos
pasajes del diario de Mina Harker, ya que gran parte de la obra se basa en los
diarios que escriben los principales actores del libro: Van Helsing, Seward y
Harker, a saber:
30 de octubre.- Quincey me acompañó al hotel donde habíamos reservado
habitaciones por telégrafo. Las fuerzas quedaron distribuidas como en Varna,
siendo Arthur quien fue a visitar al vicecónsul, pues su título podía servir de
garantía ante un personaje de rango oficial, en la extremada urgencia en que
nos hallamos. Jonatham y los dos médicos fueron a la agencia marítima para
enterarse de alguna novedad respecto al Zarina Catalina.
30 October.- Mr. Morris took me to the hotel where our rooms had been
ordered by telegraph, he being the one who could best he spared, since he
does not speak any foreign language. The forces were distributed
much as they had been in Varna, except the Lord Godalming went to the
Vice-Consul as his Rank might serve as an immediate guarantee of some sort to
the oficial, we being in extreme hurry. Jonatham and the two doctors went to
the shipping agent to learn particulars of the arrival of the Czarina
Catherine.
La frase subrayada en inglés
queda sin traducción, que se podría decir: “siendo quien mejor podía ser
apartado, ya que no habla ninguna lengua extranjera”. Así sucede en
innumerables párrafos de esta obra en español, que no obstante nada pierde,
quizás alcance una impronta muy particular del traductor, adoptada para añadir
valor y mejor dominio del relato.
Magnífico libro, en el que los
diarios de los principales intervinientes hacen más fácil al lector conocer al
personaje que los escribe y seguir la tramolla de la obra, de un escritor que
conocía muy bien el teatro, pues fue el asesor personal y administrativo del
famoso actor inglés de la época, Henry Irving, también un hombre con enorme
sensibilidad, tuvo correspondencia con el poeta americano Walt Whitman, autor
The Leaves of Grass, y quizás inclinaciones personales censuradas en aquellos
años, que sin embargo, no enturbian el talento y la maestría del libro,
brillantemente elaborado por su autor y por el editor, que añade enorme
información, en el original inglés, para conocer mejor al escritor, al hombre y
a la historia.









