LA ESPAÑA AMENAZADA
En este siglo XXI en el que dos conflictos internacionales
se llevaban la palma, como la guerra de Ucrania y la guerra de Irán, ha entrado
en liza la amenaza de Marruecos sobre España, a través de la ciudad española de
Ceuta, en una invasión humana de los desarraigados de las calles y plazas de
Marruecos como de los malhechores amnistiados por Rabat, llamada
eufemísticamente “guerra híbrida”, pues aunque no llevan armas y calzan chanclas
y tienen bañador, con ellos traen, en buen número: suciedad, ignorancia del
idioma, falta de respeto, violencia, posibles enfermedades, odio por su suerte,
ninguna formación, escasa aptitud laboral y, eso sí, mucha juventud y fácil
presa para quien sepa adoctrinarlos.
Es claro que el régimen marroquí es un Estado fallido,
autocrático, policiaco y corrupto, y
donde las apariencias de organismos supuestamente democráticos no pueden
ocultar que el Rey y su corte son quienes ostentan el mayor provecho y los
principales beneficiados, cogido por los hilos de Francia y, ahora, del mismo Trump,
quienes explotan las riquezas de su subsuelo, particularmente del Sahara, que
según la ONU merecería una consulta a sus pobladores, que aún no se ha hecho.
En su habitual
chantaje a las instituciones europeas, en orden a erigirse en el gendarme que
pueda frenar al jihadismo, la inmigración, y el terrorismo subsahariano y de las mafias
de la droga establecidas en Marruecos, sus productos agrícolas son recibidos
sin los debidos controles ni las exigencias que son obligatorias en nuestras
leyes europeas, se prefiere mirar para otra parte y que paguen el pato los agricultores
almerienses y murcianos, sus competidores principales; también se les suelen
llenar las arcas para esa vigilancia fronteriza, unas cantidades que suelen ir
a la bolsa del sultán, su familia y los consejeros, ministros y generales que
le rodean, con subvenciones que también el gobierno socialista español le versa
caudalosamente, sin que ninguna de estas fuentes de financiación hayan servido
para mejorar la vida de su población joven, decidida en su gran mayoría en
abandonar el país, donde ni los muertos en el Mediterráneo de sus compatriotas
quieren ser recogidos por estos regidores y que tengan sepultura en el suelo que les vio nacer.
Si los EEUU siempre, según nos enseña la historia, han movido el avispero del mundo procurando dotar a sus empresas de ventajas y expectativas industriales y comerciales, para lo que cuentan con la CIA, como brazo armado y financiero en la sombra, como se vio en Chile, colocando a Pinochet y derrocando a Allende, con tal de recuperar el cobre que había sido nacionalizado; en Venezuela han defenestrado al dictador Maduro para colocar a Delcy Rodríguez, quien les ha dado las llaves de los pozos de petróleo, necesarios por si les fallaba lo de Irán, como así ha sido; en Marruecos, sabido es que tienen comprado a Mohamed y su Estado corrupto y policiaco, por los fosfatos y minerales energéticos; y Ucrania, la pobre, está de rodillas condenada a entregar todos sus recursos a los USA para pagarles las migajas que en armamento les entrega Trump, posiblemente en connivencia con Putin, deseoso el yanqui de que esta guerra se prolongue y ambos contendientes se debiliten más. Los muertos y el dolor de las madres, poco importa.
Cómo es posible que un aliado habitual de los USA como
España, aunque la misma “marcha verde” fuera aprobada en su momento final por
Kissinger, el hombre fuerte de Ford y Nixon, único que podía haber detenido a
Mohamed V, ahora vuelve a ser puesta a prueba. La única razón es la enemistad
mostrada por Sánchez contra la gerontocracia de Trump, la ausencia de una
diplomacia inteligente por parte española, sabedora de la grandeza democrática
del pueblo norteamericano, pero de las carencias e ignorancias de sus líderes
políticos, como el enorme ego del actual Presidente y su prioritario sentido
del negocio. España, por desgracia, sin perder sus valores ancestrales, su
pasado, el más fuerte baluarte para la unión de Europa desde Carlos V, solo ha
sabido granjearse la enemistad de poderosos enemigos: Israel, Estados Unidos,
buen número de Estados centroeuropeos, en el caso de la inmigración
indiscriminada, la fría relación con Francia, el escaso respaldo público de
Alemania y la habitual indiferencia Británica, siempre atenta a sacar provecho
a río revuelto, queda clara por qué España está amenazada, otra vez.
Nada hemos aprendido de aquella depresión que se instauró en
España en el año 1898, cuando el almirante Cervera era enviado con la escuadra
española sabedor desde su partida de la derrota que le esperaba en Santiago de
Cuba y Sagasta nada sabía hacer, mientras los ditirambos de la prensa y el
pueblo, se manifestaban en masa contra el maléfico yanqui, y la frágil María Cristina de
Habsburgo-Lorena, regente de una débil España que, desgraciadamente ni supo
mover sus cartas diplomáticas con antelación ni granjearse el apoyo de otras
potencias, como un castillo de naipes caían los últimos restos del imperio
español.
En este 2026, una nueva amenaza se cierne sobre España, de
la África vecina, que desde tiempo inmemorial
ya llegaron a nuestras costas, en el
711, eran pocos sus cabecillas, pero los mal avenidos pobladores de entonces facilitaron
el trabajo de las élites guerreras africanas que nos invadían. Varias fueron
las invasiones que se sucedieron después y ya, en tiempos modernos, fue al
revés, sin que España tuviera en sus gobiernos de entonces una clara voluntad
colonial, conocido el desastre del 98, por lo que ya Prim se consagró en Castillejos,
junto a las huestes catalanas que comandaba y el cacique Abd el-Krim, líder
rifeño, puso en jaque el ejército español, en 1921 tras el desastre de Annual y
proclamación de la República del Rif, hasta que en 1925, con el desembarco de
Alhucemas, comandado por Primo de Rivera, el ejército español reconquistara el
territorio e hiciera la paz.
El Gobierno corrupto de Marruecos y su autócrata rey Mohamed VI (Asesino que lo tilda Rufián), buscando tapar el desarraigo y descontrol del país, reclama las dos ciudades españolas en Africa, Ceuta y Melilla, que desde tiempo inmemorial ya formaban parte de España, ya que Marruecos existe desde que Francia le otorgara su independencia en 1956, uniendo territorios que nunca formaron una unidad, como son los de la ribera atlántica y el Rif, a los que tras la “marcha verde”, 1975, se le entregara a Marruecos la administración del Sahara, de grandes yacimientos minerales y pesqueros.
Y cómo defendernos ahora.
1º.- Dimisión del Gobierno de Sánchez en pleno y nuevas elecciones generales, por su inoperancia, su traición y sus mentiras.
2º.- Un Gobierno provisional, hasta la toma de posesión del
nuevo presidente de Gobierno, con el Rey
a la cabeza que refrende:
a.-
leyes que expulsen de inmediato a los invasores, grandes y pequeños
b.- Acuerdo
con Túnez y Argelia, ante la oposición de Marruecos, para devolver a los
inmigrantes a centros de acogida en Túnez y Argelia costeados por España y la
Unión Europea, donde se estudiaría cada
caso personal del inmigrante o su expulsión definitiva de esos centros.
c.- Acudir
al respaldo diplomático y de cualquier medio tecnológico con Alemania, Francia,
Italia, China, USA, Japón, Portugal e Hispanoamérica.
d.-
Levantar vallas, espigones y medios suficientes de disuasión efectiva para que
no se pueda producir ninguna entrada indeseada en Ceuta o Melilla.
e.- Estado
de alarma, en Ceuta y Melilla, del
ejército, la Armada y las fuerzas del orden, en número y medios bélicos
suficientes para repeler cualquier agresión militar o nuevo intento de
invasión.
f.- Los
islote de Alhucemas, Perejil, Los Velez, Chafarinas, con medios de defensa
militar y respuesta, alojando allí a la Legión.
g.- El CNI
y todos los medios de contraespionaje europeo y aliados trabajar por la
sublevación e independencia del Rif y del Sahara, que serviría para que la
tensión política estuviera en el interior de Marruecos.
h.-
Oponerse a todos los acuerdos económicos que puedan favorecer a Rabat hasta
tanto no se avenga a respetar nuestras fronteras y trabajar por ese control
fronterizo que hoy no hacen y el respeto a sus vecinos. Iniciándose en un
paulatino boicot de todo cuanto les pueda perjudicar y cuya mano obre en
nuestro poder: transporte, gas, comercio, finanzas.
i.- ordenar
una inmigración, preferentemente de nuestros hermanos de Hispanoamérica y
cooperar en el desarrollo y mejora de la vida del Africa, donde toda Europa
debiera comprometerse a brindarla, siempre a países democráticos
j.- exigir
a Rabat su desmilitarización y esos fondos empleados en su juventud y empleo.
k.- Lograr
que desde Tripoli hasta Nuakchot, sus pobladores se vayan democratizando,
cuenten con gobiernos democráticos, no corruptos, y noten que Europa y las
democracias occidentales les ayudan directamente en su prosperidad, sin
necesidad de embarcarse y caer en manos de mafias que exploten un sueño de
alcanzar Europa que puede ser coordinado y fraterno, según las mutuas
necesidades de mano de obra y empleo.
L.-
Oposición frontal occidental a gobierno religiosos y con leyes islámicas,
apuesta por una sociedad civil donde exista libertad de culto y el islam no sea
una tiranía para sus fieles y quienes no profesan su Ley.
¿Sabrá España defenderse o volveremos a caer en una nueva
Depresión y un nuevo Desastre por no haber hecho nuestros gobiernos las cosas a
tiempo?





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