LOS AYATOLÁS, NETANYAHU Y TRUMP
Uno creería que cuando Netanyahu
y Trump desencadenaron todo un entramado de ataque por aire y por mar contra el
régimen de los ayatolás de Irán, el 28 de febrero de 2026, tendrían bien
analizados los pros, los contras y la duración del envite, como también la
fuerza del enemigo, su resistencia militar y social, pero cuando uno ve que
todavía, en este día 13 de junio de 2026, la guerra sigue latente, con la
contrariedad suprema de que el estrecho de Ormuz es hoy una baza a favor de los
iraníes, con el enorme encarecimiento del crudo para el resto de las economías
mundiales, amén del enorme despilfarro de armamento de los EEUU, la pérdida
material en los Estados vecinos de Irán y aliados de los yanquis, sin que el
objetivo prioritario de hacer cambiar el régimen de los Ayatolás por otro más
flexible y menos autocrático o teocrático, casi medieval, se haya conseguido,
estimaría que Trump y Netanyahu no tenían bien claro su agresiva respuesta.
No obstante, en este tablero
mundial donde lo que las grandes potencias pretenden mostrar su poderío y su
hegemonía, también hayan quedado ocultos otros propósitos, quizás dañar la
economía China, hoy el posible mayor competidor de los EEUU, pues Rusia en
cuanto al petróleo juega en otra liga, particularmente con esos millares de buques
que llevan su petróleo a China o a la India, en barcos de conveniencia o
burlando cualquier impedimento que Europa les ponga por su guerra contra
Ucrania.
Y si los EEUU nada han logrado en
Irán, quién ha estado detrás de ese enorme esfuerzo económico, acaso los
Halcones de Washington que apuestan por el comercio creciente del armamento no
son los verdaderos impulsores de esta guerra, como en el fondo de todas. ¿Por
qué esa decidida voluntad de Trump y sus espoliques para que el mundo se
rearme? ¿Acaso ya no quedan Palomas en Washington ni en el mundo para que el
desarme que otrora se propuso el mundo sea una de las prioridades y esos
inmensos recursos financieros se empleen para una mejor redistribución en los
países del Tercer Mundo, especialmente en África?
No hay duda que un Estado libre,
sea el que sea, la misma Bélgica como España, y el resto de Estados libres de
la Unión Europea debieran tener una fuerza militar para disuadir cualquier
ataque, ¿pero no se podría llevar a cabo el mismo esfuerzo cultural y de paz
para que países como Rusia, Ucrania, Oriente Medio, Palestina e Israel,
convivan pacíficamente?
¿Acaso EEUU, China, la Unión
Europea, India, Rusia, Israel y todo el Oriente Medio, no pueden hallar un
punto común de concordia?
En estas guerras del siglo XXI,
donde la IA y los drones han encontrado su mejor campo de batalla, ¿acaso el
cambio paradigmático de este nuevo armamento, como el de la bomba atómica como
recurso extremo, que nueve países cuentan con ojivas nucleares, no ha cambiado
la apuesta armamentística y guerrera, como la inversión económica militar?
Y en este impasse en el que desconocemos
claramente qué armamento es el necesario para triunfar sobre el enemigo, o aún
no ha sido desarrollado eficientemente por medio de satélites, ni qué ingentes
sumas son necesarias para este infernal esfuerzo, no sería mejor apostar por
una comunidad humana en el que el respeto a la Verdad, la Belleza, la Cultura y
la Educación, como la fraternidad, nos harían a todos más felices y prósperos.
Tras el fracaso del golpe de los
EEUU a Irán, que erróneamente creyeron que sería semejante al de Venezuela con
Maduro, posiblemente por confiar ciegamente en Netanyahu, quién es aquel que se
está “forrando”. Qué empresa yanqui de armamento es la que de verdad es la
beneficiada en esta guerra. Qué gana Trump y su familia en esta guerra.
Desde tiempo inmemorial, las
guerras que el hombre ha mantenido han sido siempre por el poder, por conseguir
nuevos territorios o por alcanzar nuevas o mejores fuentes de energía, las hubo
también por implantar una religión, escasamente los poetas y soñadores de la
América hispana supieron que detrás de esa liberación Bolivariana, lo que
detrás escondía era el poder de los criollos, pues, en el caso de España, pocos
fueron esos españoles quienes mandaban en América, eran los mismos nativos,
descendientes de ese mestizaje quienes aspiraban a una mayor porción de ese
poder, sin que en verdad tuvieran grandes aspiraciones de mejora social, pues
ellos mismos provenían del círculo de los poderosos autóctonos.
Volviendo a Extremo Oriente, el
miedo y el proselitismo llevado a cabo entre
la población musulmana de Irán por los Ayatolás, como la enorme presencia del
Consejo Revolucionario, como en cualquier dictadura las células en el campo, pueblos y ciudades de los guardianes, hace muy
improbable ese cambio repentino y esa Quinta columna que Trump y los suyos
esperaban se hubieran levantado en Teherán, Isfahán, Tabriz, Hamadán,
facilitando así su conquista.
En conclusión, Trump y sus
ejecutivos midieron mal el golpe a Irán, se hicieron demasiado eco de las
peticiones de Netanyahu, interesado en destruir a los iraníes, y han
fortalecido la paciencia y discreción China, que sigue expandiendo sus
tentáculos económicos por todo el orbe.
Por todo ello, acaso no valdría
más cambiar de estrategia, buscar aquellos espacios de un mejor conocimiento
mutuo, cultural y social. No es fácil, pero demostrado ha quedado que por la
fuerza los EEUU nada han conseguido frente a Irán, o al menos una victoria
Pírrica, aunque Trump poco sepa quien fuera Pirro y dónde estaba Épiro.
Confiemos que con Cuba, una vez
más, Trump no vuelva a sembrar la isla de sangre y ruina, pues bastante hay ya
en el Caribe y cambien de táctica, pues los matones ya pasaron a la historia y
su mismo compatriota y Papa León XIV, ha dado muestras en sus homilías,
discursos y manifestaciones, que puede y debe existir otra forma mejor para
resolver los conflictos entre los seres humanos, que no sea el de las bombas y
el terror.

No hay comentarios:
Publicar un comentario