sábado, 13 de junio de 2026

Ayatolás, Netanyahu y Trump, tres Halcones que nunca alcanzarán la paz

 


                                        LOS AYATOLÁS, NETANYAHU Y TRUMP

Uno creería que cuando Netanyahu y Trump desencadenaron todo un entramado de ataque por aire y por mar contra el régimen de los ayatolás de Irán, el 28 de febrero de 2026, tendrían bien analizados los pros, los contras y la duración del envite, como también la fuerza del enemigo, su resistencia militar y social, pero cuando uno ve que todavía, en este día 13 de junio de 2026, la guerra sigue latente, con la contrariedad suprema de que el estrecho de Ormuz es hoy una baza a favor de los iraníes, con el enorme encarecimiento del crudo para el resto de las economías mundiales, amén del enorme despilfarro de armamento de los EEUU, la pérdida material en los Estados vecinos de Irán y aliados de los yanquis, sin que el objetivo prioritario de hacer cambiar el régimen de los Ayatolás por otro más flexible y menos autocrático o teocrático, casi medieval, se haya conseguido, estimaría que Trump y Netanyahu no tenían bien claro su agresiva respuesta.

No obstante, en este tablero mundial donde lo que las grandes potencias pretenden mostrar su poderío y su hegemonía, también hayan quedado ocultos otros propósitos, quizás dañar la economía China, hoy el posible mayor competidor de los EEUU, pues Rusia en cuanto al petróleo juega en otra liga, particularmente con esos millares de buques que llevan su petróleo a China o a la India, en barcos de conveniencia o burlando cualquier impedimento que Europa les ponga por su guerra contra Ucrania.

Y si los EEUU nada han logrado en Irán, quién ha estado detrás de ese enorme esfuerzo económico, acaso los Halcones de Washington que apuestan por el comercio creciente del armamento no son los verdaderos impulsores de esta guerra, como en el fondo de todas. ¿Por qué esa decidida voluntad de Trump y sus espoliques para que el mundo se rearme? ¿Acaso ya no quedan Palomas en Washington ni en el mundo para que el desarme que otrora se propuso el mundo sea una de las prioridades y esos inmensos recursos financieros se empleen para una mejor redistribución en los países del Tercer Mundo, especialmente en África?

No hay duda que un Estado libre, sea el que sea, la misma Bélgica como España, y el resto de Estados libres de la Unión Europea debieran tener una fuerza militar para disuadir cualquier ataque, ¿pero no se podría llevar a cabo el mismo esfuerzo cultural y de paz para que países como Rusia, Ucrania, Oriente Medio, Palestina e Israel, convivan pacíficamente?

¿Acaso EEUU, China, la Unión Europea, India, Rusia, Israel y todo el Oriente Medio, no pueden hallar un punto común de concordia?

En estas guerras del siglo XXI, donde la IA y los drones han encontrado su mejor campo de batalla, ¿acaso el cambio paradigmático de este nuevo armamento, como el de la bomba atómica como recurso extremo, que nueve países cuentan con ojivas nucleares, no ha cambiado la apuesta armamentística y guerrera, como la inversión económica militar?

Y en este impasse en el que desconocemos claramente qué armamento es el necesario para triunfar sobre el enemigo, o aún no ha sido desarrollado eficientemente por medio de satélites, ni qué ingentes sumas son necesarias para este infernal esfuerzo, no sería mejor apostar por una comunidad humana en el que el respeto a la Verdad, la Belleza, la Cultura y la Educación, como la fraternidad, nos harían a todos más felices y prósperos.

Tras el fracaso del golpe de los EEUU a Irán, que erróneamente creyeron que sería semejante al de Venezuela con Maduro, posiblemente por confiar ciegamente en Netanyahu, quién es aquel que se está “forrando”. Qué empresa yanqui de armamento es la que de verdad es la beneficiada en esta guerra. Qué gana Trump y su familia en esta guerra.

Desde tiempo inmemorial, las guerras que el hombre ha mantenido han sido siempre por el poder, por conseguir nuevos territorios o por alcanzar nuevas o mejores fuentes de energía, las hubo también por implantar una religión, escasamente los poetas y soñadores de la América hispana supieron que detrás de esa liberación Bolivariana, lo que detrás escondía era el poder de los criollos, pues, en el caso de España, pocos fueron esos españoles quienes mandaban en América, eran los mismos nativos, descendientes de ese mestizaje quienes aspiraban a una mayor porción de ese poder, sin que en verdad tuvieran grandes aspiraciones de mejora social, pues ellos mismos provenían del círculo de los poderosos autóctonos.

Volviendo a Extremo Oriente, el miedo y el proselitismo llevado a  cabo entre la población musulmana de Irán por los Ayatolás, como la enorme presencia del Consejo Revolucionario, como en cualquier dictadura las células en el campo,  pueblos y ciudades de los guardianes, hace muy improbable ese cambio repentino y esa Quinta columna que Trump y los suyos esperaban se hubieran levantado en Teherán, Isfahán, Tabriz, Hamadán, facilitando así su conquista.

En conclusión, Trump y sus ejecutivos midieron mal el golpe a Irán, se hicieron demasiado eco de las peticiones de Netanyahu, interesado en destruir a los iraníes, y han fortalecido la paciencia y discreción China, que sigue expandiendo sus tentáculos económicos por todo el orbe.

Por todo ello, acaso no valdría más cambiar de estrategia, buscar aquellos espacios de un mejor conocimiento mutuo, cultural y social. No es fácil, pero demostrado ha quedado que por la fuerza los EEUU nada han conseguido frente a Irán, o al menos una victoria Pírrica, aunque Trump poco sepa quien fuera Pirro y dónde estaba Épiro.

Confiemos que con Cuba, una vez más, Trump no vuelva a sembrar la isla de sangre y ruina, pues bastante hay ya en el Caribe y cambien de táctica, pues los matones ya pasaron a la historia y su mismo compatriota y Papa León XIV, ha dado muestras en sus homilías, discursos y manifestaciones, que puede y debe existir otra forma mejor para resolver los conflictos entre los seres humanos, que no sea el de las bombas y el terror.

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